jueves, 3 de junio de 2010

Cines olvidados

Los cines ejercen una especial fascinación sobre muchos de nosotros ya que entre las cuatro paredes de un modesto cine se han forjado a lo largo de los años miles de sonrisas, de sueños, de ilusiones fugaces, de emociones y miedos contenidos, en función de la película que estaba en cartelera esa semana.

A finales de los años 70 con la proliferación cada vez mayor de televisiones en color en todos los hogares, y posteriormente con la llegada del video y su implantación masiva a mediados de los 80, los cines de Barcelona, y especialmente los cines de barrio con sus maravillosos programas dobles en sesión continua, cada vez lo tenían mas difícil para cuadrar los números a final de mes ya que las salas se iban quedando progresivamente vacías.

Muchos tuvieron que cerrar, algunos prolongaron su agonía hasta la década de 1990 y otros terminaron reconvirtiéndose en multisalas donde la imagen de las butacas vacías era más tolerable al reducirse considerablemente el tamaño de las plateas.

A continuación os mostraré algunos de aquellos cines míticos para mí que el paso del tiempo ha borrado de la faz de la tierra o ha reconvertido para otros usos manteniendo todavía algo de su aspecto exterior.

Es curioso porque mientras recorría Barcelona visitando aquellos lugares que una vez estuvieron repletos de carteles, colorido y enormes colas de gente aguardando pacientemente a entrar para evadirse durante unas horas viendo las dos películas reglamentarias que solían exhibir aquellos cines, pude constatar que algunas de las personas que vivían justo al lado de estos edificios desconocían ahora que años atrás hubiera existido allí algún cine.

Cine Meridiana

Un cine que en el momento en el que abrió sus puertas en 1929 fue uno de los cines más grandes y espectaculares de Barcelona. Tras los cambios que sufrió la Avenida Meridiana en los años 60 el cine empezó a dejar de ser un negocio y finalmente se vio obligado a cerrar en marzo de 1971.

Hoy en día en el lugar donde se encontraba el cine Meridiana se levanta un nuevo edificio con parking privado que pasa completamente desapercibido entre el resto de edificaciones de la zona.


Cine Martinense
Este cine, al igual que el cine Merdiana, ya lo conocí cerrado, calculo que debió cerrar alrededor de 1974, aunque he visto que en algunos sitios indican que cerró en 1984 pero debe tratarse de algún error tipográfico ya que en 1976 ya estaba cerrado.

Recuerdo que estuvo en estado de abandono durante muchísimo tiempo, pasaba por el lado y me quedaba mirando fascinado aquel edificio vacío y sin vida. Tras la persiana metálica, colocada delante de la puerta entreabierta de acceso al local, se podía ver un techo desvencijado y con diversos agujeros, vidrios rotos y los restos polvorientos de lo que había sido aquel cine en el que todavía se encontraban por el suelo del vestíbulo, entre multitud de escombros, octavillas anunciando la última sesión de películas que allí se proyectaron.

Hoy en día casi todas las casas que se encontraban en la acera donde estaba el cine Martinense han sido derribadas y en el lugar donde estaba este cine se levanta un edificio de dos plantas que, a pesar de su relativamente reciente construcción, ya muestra señales de deterioro en sus balcones.


Cine Emporium

El Emporium se inauguró en 1927 y en los años 70 era un cine de programa doble que tenía un aspecto un tanto desvencijado pero a la vez totalmente encantador. Con una estética muy similar a la del cine Texas de Gracia, en el Emporium también se solían proyectar muchas películas de acción o como llamaríamos ahora “palomiteras”.

Tuvo que cerrar en el año 1984, un año en el que muchos otros cines de barrio de Barcelona se vieron obligados a bajar la persiana.


Cine Levante

Este cine, que inició sus proyecciones en 1958, se encontraba en la Verneda y en los años 70 era un cine un poco de alto riesgo. Era un cine de grandes dimensiones, con más de 2.000 localidades y con un aspecto impresionante.

Recuerdo una vez que en plena sesión se encendieron las luces de golpe, se paró la proyección y todos los que nos encontrábamos en la platea pudimos ver como en el gallinero, es decir, en la parte de arriba del cine, se iniciaba una pelea entre dos espectadores, de la que no recuerdo el motivo que la originó, mas espectacular que la que podríamos ver en cualquier película de Chuck Norris.

En 1979 el cine cerró definitivamente ya que cada vez la afluencia de público era menor. Hoy en día el cine Levante se ha reconvertido en un bingo y el barrio donde se encuentra se ha convertido en una deliciosa zona llena de parques y zonas verdes.


Cine Ducal

Situado en una calle tranquila y silenciosa con varias hileras de casas bajas que le dan un encantador aspecto de calle de pueblo, parece increíble que a pocos metros de allí se encuentre la Avenida Meridiana con toda la vorágine de ruidos y velocidad por la que es conocida dicha vía en la que no dejan de pasar coches las 24 horas del día.

El cine Ducal hizo su aparición a mediados de los años 50 y durante varias décadas fue un modélico cine de barrio como tantos otros que había en esa zona. También ante las nuevas propuestas de ocio doméstico que proliferaron en los años 80 se vio obligado a cerrar en 1984 y se reconvirtió en una sala X con tan poco éxito que al año tuvo que cerrar de nuevo sus puertas.

Tras su derribo se ha construido un nuevo edificio que destaca sobre el resto de casas de aspecto rural que hay en esa misma calle.


Cine Versalles

El Versalles se inauguró, al igual que el cine Emporium, en 1927 ya que ambos pertenecían al mismo empresario. En los años 70 era un cine de estreno en el que básicamente se proyectaban películas de Walt Disney, así que no lo frecuenté mucho a pesar de estar situado en un marco arquitectónico de singular belleza (y no, no me refiero a que estaba cerca de la Sagrada Familia, que también, sino a que estaba a pocos metros de la fábrica de cervezas Damm, aunque yo siempre he sido más de Moritz. :-D)

En 1986 cerró definitivamente sus puertas y poco después fue reconvertido en una discoteca lo que hizo que la zona circundante cuando volvías de noche a casa a altas horas de la madrugada fuera algo muy parecido a pasear por el Bronx.

Tras las protestas vecinales la discoteca cerró, se derribó el edificio y se construyo otro nuevo que ahora es una residencia de ancianos.

Sorprende que un lugar que en los años 90 fue famoso por el ruido y las broncas que se montaban en sus alrededores entre los jóvenes que frecuentaban aquella discoteca sea ahora una apacible residencia de ancianos en la que reina la paz y el silencio más profundos.


Cine Rivoli

Situado al otro lado de la Avenida Meridiana, y muy cerca del Ducal, el cine Rivoli que se inauguró en 1969 es el cine en el que mas tardes y noches pasé durante mi adolescencia. Fue uno de los cines que más aguantó la crisis del cierre de salas en los años 80 y pasó de ser un cine de reestreno a ser un cine de estreno, pero ni aun así pudo hacer nada ante la cada vez menor afluencia a su platea que era enorme para ser un cine de barrio.

Recuerdo que asistí a la última sesión que se hizo en este cine en 1995, aunque no por la película que se proyectaba sino por razones nostálgicas. La película en cuestión era Judge Dreed de Sylvester Stallone basada en el personaje de comic del mismo nombre. Al terminar la proyección recuerdo que mi hermano y yo fuimos los últimos en salir de la sala y la última mirada que di a aquel cine que me había proporcionado tantos momentos de evasión y que ahora ya dejaba de existir.

Años después, en un giro absolutamente surrealista, una iglesia Evangélica alquiló el local que luego volvió a quedar vacío. Posteriormente se tapiarían los accesos al local y actualmente el cine Rivoli sigue todavía durmiendo el sueño de los justos tras sus muros tapiados en espera de que en algún momento algún osado empresario decida reconvertirlo en el gran cine que siempre fue.

15 comentarios:

  1. Oh, por favor, qué tema, qué tema para comentar...pero procuraré no ser pesada, no sea que alguien me mande a fabricarme mi propio blog. Si uno era antes rata de cine, como es normal acostumbrava a moverse por los cines de su barrio, es por eso que aparte de los que no conozco porque no había nacido todavía, hay otros que nombras que los conozco de oídas pero que nunca los llegué a visitar.

    Mi paisaje cinematográfico se mueve por dos barrios distintos: en el primero citaré el cine Montserrat, donde había visto películas de Pili y Mili y de Cantinflas; el cine Delicias, donde había pasado un montón de tardes y me gustaba ver los "cuadros" de las películas de la semana siguiente y el cine Nápoles, donde en el intermedio me compraban un trozo de pastel.Creo haber visitado una vez el Versalles.

    Cuando cambiamos de barrio, los cines también lo hicieron. Ahora visitaba el Bohemio, donde vi "La aventura del Poseidón" y quedé impresionadísima por el buen hacer de Truffaut en "La noche americana"; el cine Arenas, que ya tenía en aquel momento fama de "rarito" y que con los años salió del armario totalmente; el cine Gayarre, el Provenza... el cine Liceo, donde vi por primera vez "Taxi driver" a una edad en la que todavía no me tocaba; y el elegante del barrio y cine de estreno por excelencia: el Palacio Balañá, donde hubiese querido que Paul Newman me llevara con su bicicleta en "Dos hombres y un destino". Tenía la suerte de que mi padre era muy cinéfilo y yo casi siempre era su acompañante, y entonces veía muchas películas que no se correspondían con mi edad. Aun recuerdo cuando salimos del cine nada más empezar "Klute" porque mi padre decidió justo en ese momento que se había "pasado" llevandome con él a ver esa película.

    Luego te haces más mayor y los cines comienzan a diversificarse por el centro de la ciudad. Y corto para no seguir, que el tema da para mucho.

    Y casi tan bueno como el cine...No os habían comprado nunca en el mercado de Sant Antoni unas bolsitas llenas de fotogramas viejos de películas con una maquinita de plástico que servía para visionarlos? Con lo bien que me lo había pasado, y sin necesidad de juguetes y máquinas más sofisticadas. Los niños de ahora no lo entenderían...

    ResponderEliminar
  2. Magda, comenta todo lo que quieras comentar que me ha encantado leer todos esos recuerdos sobre esos cines. Genial lo de Klute. :-D

    Yo tambien tuve la suerte de contar con dos padres cinefilos y de poder ver siendo muy pequeño películas que no se correspondían con mi edad.

    Con 5 años mi padre me llevó a ver el Frankenstein de James Whale y el planeta de los simios, películas que me impresionaron profundamente y que despertaron en mi esa pasión por el cine fantástico.

    Recuerdo esas bolsitas con fotogramas de películas de 16 mm y el visor que vendían con ellas en esa tienda, yo también las compraba intentando adivinar luego a qué películas pertenecerían aquellos fotogramas.

    Durante muchos años fui asiduo a ir todos los domingos al mercado de San Antonio a comprar comics.

    ResponderEliminar
  3. Madre mía, debíamos vivir muy cerca (cuando yo vivía en Barcelona). Dos de esos cines eran mis templos de chaval, el Ducal, que echaba maravillosos programas dobles de reestreno, y el Versalles que era cojonudo porque daba dos pelis DE ESTRENO a precio de una. Estuve en la discoteca varias veces y siempre lamenté el cambio. Otros dos cines muy queridos por mi en la zona eran el Maragall (en la avenida del mismo nombre) donde ví cientos de programas dobles de reestreno y el Rio que era un ENORME cine con una de las pantallas más grandes de recuerdo y un patio de butacas que no se acababa nunca, allí ví las películas que se me quedaron grabadas en la niñez : Superman, El imperio contraataca, Gremlins, etc.

    Gran post, un saludo!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Recuerdo con tanto cariño el cine versalles, los domingos por la tarde, con su doble sesión, sus palomitas, y sus pastelitos borrachos,pringado los dedos...
      Los caramelos darling de menta, la señora de los servicios con su delantal blanco y su sonrisa...
      Las escaleras del bar y sus puertas de acceso al cine, con sus ventanucos redondos,el foso de la banda, dondo si podiamos despistar al acomodador,nos colabamos...
      Cierro los ojos y recuerdo perfectamente todos los rincones,cuando el cine cerro sus puertas,tambien cerro una epoca preciosa de mi vida, inocente y llena de ilusiones...
      Y lo mismo puedo decir del cine ducal, con su anfiteatro...
      Y su aprendiz de acomodador moreno feillo y con gafas de pasta negras...
      y su uniforme azul...
      Sefuro que en algun momento, estuvimos en la cola,de la taquilla, o en el bar pidiendo una mirinda...
      Me resulta entrañable saber que estoy respondiendo a alguien que formo parte de mi infancia, que seguro cruzo alguna mirada,o me dio un codazo para poner su brazo en el apoya brazos de esos asientos de madera de los cines que fueron testigos de nuestros preciosos momentos...

      Eliminar
  4. Vaya Dr Quatermass pues si parece que fuimos vecinos. :-)

    Precisamente en el cine Maragall vi la segunda parte de la aventura del Poseidon que comentaba Waverley y que se titulaba Mas alla del Poseidon.

    En el Rio recuerdo que vi ET y las largas colas que había para entrar en el cine.

    ResponderEliminar
  5. A mi el Maragall me suena, pero no lo ubico. Yo vivía en Verge de Montserrat, y por cierto...no jugaríais en la plaza Maragall?? Me quedaba un poco apartada de casa, pero de tanto en tanto me llevaban allí a jugar. Tenía unas estructuras de juego muy originales para la época y me gustaban mucho. De hecho aguantaron muchos, muchos años hasta que finalmente una vez vi que se había remodelado la plaza y con ella se fueron las estructuras de juego.

    A mi lo que me gusta del Poseidón I es Gene Hackman. Lo descubrí en esta película y siempre ha sido uno de mis artistas favoritos. Lástima que nunca, nunca le ha llegado -ni ya le llegará- su gran película.

    ResponderEliminar
  6. Amigos creo que soy algo mayor que vosotros aunque del mismo barrio os puedo hablar del cine condal que aloe finales de su época llego a hacer hasta tres películas peleas y petardos dentro del cine era cosa habitu muy e
    Elativo para el barrio del Versalles os voy a contar algo mas a principio de los anos sesenta se proyectaban los domingos por la mañana varias películas de dibujos para los críos y después payasos y polichinelas los precios de kan ser muy populares no los recuerdo pero se que no suponía un gran esfuerzo para mis padres que yo pudiera ir cada domingo luego por las tardes proyectaban las dos películas de rigor y después varietés de barrio pero entrañables boot cierto que allí vi por PRImera vez una película en 3D los crímenes del museo de cera nos daban unas gafas de Carey que devolvíamos a la salida !!que tiempos y que lugares!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si...
      Las varietes,que buenos momentos, jaja a mi me subieeon una tarde al escenario antes de que empezaran, fue mi padre, y me dijo...esta es mi estrella y por eso quiero que estes aqui...
      Es un recuerdo tan profundo...

      Eliminar
  7. Es una autentica pena que por el auge de las salas multicine de los centros comerciales, muchos cines de barrios y que muchos de ellos eran una autentica pasada se vayan al traste. De pequeño llegué a conocer 3 de este tipo, uno lo tiraron abajo, el otro sigue cerrado ya bastantes años y el otro mas de lo mismo.

    Un saludo y si quieres hecharle una ojeada a mi página estas invitad@, trata sobre lugares abandonados, que ya he visto que visitaste los trenes abandonados donde estuvieron algunos de mis compañeros de foro.

    Felices fiestas.

    ResponderEliminar
  8. Francisco o Paquito antes, ahora Francesc24 de marzo de 2011, 10:24

    Estoy elaborando una lista de cines desaparecidos y casi olvidados, cines donde podias ver dos peliculas y varietes en una sola sesion. Porejemplo en los 50 recuerdo haber visto despues de dos peliculas a Antonio Machin en vivo y otrO dia a la orquesta de Perez Prado, en el Versalles. Tambien el Triana, en la calle Valencia, ofrecia peliculas y varietes.

    ResponderEliminar
  9. chelomovilla@hotmail.com19 de marzo de 2012, 22:50

    tengo muy buenos recuerdo de aquella epoca.Era una niña y aquellos cines tenían algo especial. Cuando llegabas te ofrecían"Varietes", donde aparecían un elenco increible de grandes artistas. Si mi memoria no me falla, recuerdo oir cantar a Carmen Morell y Pepe Blanco, a Lola Flores y un sin fin de artistas que luego se popularizaron más por las peliculas y la televisión.y despues sesión continua de dos peliculas. El Triana,el Condal, pero sobre todo el Versalles,con ese nombre tan afrancesado. Uno salía feliz. A veces cuando me vienen esos recuerdos me digo a mi misma la suerte que he tenido de haber nacido y educado parte de mi infancia y adolescencia en esa ciudad maravillosa que se llama Barcelona, donde inconscientemente tanto aprendí y la que tanto quiero y añoro

    ResponderEliminar
  10. Como residente en el barrio de la verneda entre los años 1969 a 1984,asisti en numerosas ocasiones tanto al cine LEVANTE(relativamente cercano ala calle Maresma en la que residiamos)como al bastante mas lejano cine RIVOLI,el cine LEVANTE como bien se ha dicho ocupaba el local del actual bingo VERNEDA,junto al centro civico del barrio y un cuartel-entonces de la policia armada,hoy sede en Barcelona de la policia nacional-recuerdo que en verano hacian ciclos de peliculas clasicas-por ejemplo las de TARZAN-y durante la temporada habia un dia en el que se ponia cine clasico,entre muchas otras peliculas recuerdo haber visto en el LEVANTE LA PROFECIA,EL DIPUTADO,LA VENGANZA DE UN HOMBRE LLAMADO CABALLO etc etc,el cine RIVOLI tenia mas empaque que el LEVANTE,alli recuerdo haber visto las peliculas de la serie TRINIDAD que arrasaron en las taquillas españolas en los primeros setenta,descansen en paz ambos cines

    ResponderEliminar
  11. Aunque madrileño vivi en barcelona de niño y la he visitado muchas ve es de mayor. De mi niñez, mis cines eran el versalles y el niza, vivia en la calle valencia 501. Recuerdo tambien la espectacularidad de lawrence de arabia en el regio vistarama. Mas mayor, estuve en el alex, en el tivoli, en el novedades, en el bosque (antes de que lo partieran, en el arkadin, en el casablanca... Y un recuerdo muy especial para el urgel, que en su pantallon vi e.t.

    ResponderEliminar
  12. Recuerdo el Salón Condal en la calle Xifré entre Mallorca y Valencia. El cine más cutre al que jamás haya ido, pero en el que te podías comer una "pela de barreja" que era un papel de periódico lleno de chufas, altramuces, garbazos tostados y pipas y ver un programa doble, amenizado con películas cortas mudas del oeste de Tom Mix.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ostras si, el condal...
      Lo habia olvidado...
      Gracias por recordarmelo...

      Eliminar