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miércoles, 17 de marzo de 2010

Leif Garrett - Put your head on my shoulder




En la adolescencia todos tenemos dudas y conflictos internos. Recuerdo que en aquella época en plena explosión de la música punk yo odiaba todos los ídolos prefabricados que aparecían en el Superpop y decoraban con sus fotos las carpetas de todas las chicas que iban al Instituto, es decir, artistas como Pedro Marín, Iván y Leif Garrett.

Sin embargo, cuando escuché Put your head on my shoulder por primera vez me quedé petrificado, me pareció una canción maravillosa. Además, en cuanto me enteré de que el LP que Leif Garrett acababa de sacar incluía un tema de Lennon y McCartney que no conocía (en mi ingenuidad pensé: si hasta los Beatles le componen una canción este tío no puede ser tan malo) lo compré inmediatamente. El álbum me sorprendió enormemente ya que me pareció que estaba muy bien producido y arreglado, tenía una sensibilidad pop exquisita y la selección de canciones, que combinaba temas originales con versiones, era inmejorable, así que a partir de entonces, consideré a Leif Garrett como un artista muy válido.

“Put your head on my shoulder” ya había sido un éxito en los años 50 cantada por su creador, Paul Anka, aunque creo que la versión que hizo Leif Garrett le aporta un toque muy personal que la hace mucho más cercana.

Años más tarde me enteré que el disco estaba producido por Michael Lloyd, uno de los mejores productores y compositores de música pop de la historia que en los años 60 estaba detrás de grupos como la West Coast Pop Art Experimental Band, October Country y los geniales Smoke, así que ahora todo tenía sentido.

Ah, la misteriosa canción de Lennon y McCartney resultó ser “Bad to me”, tema que habían regalado en 1963 a Billy J. Kramer y los Dakotas y como que no aparecía en ningún LP de los Beatles, yo creí entonces erróneamente que era una canción nueva. Lo dicho: la adolescencia, fascinante periodo del ser humano en el que no tienes nada claro. :-D