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lunes, 11 de octubre de 2010

Dudas existenciales

Vivimos en tiempos turbulentos donde todo es confuso y ya nada es blanco ni negro sino que esta revestido de matices grises. A las preguntas intemporales que han hecho los grandes filósofos a lo largo de los siglos como ¿de dónde venimos? o ¿A dónde vamos? se suman ahora dudas quizá no tan trascendentes sino mucho más cotidianas, pero no por ello carentes de interés.

El ser humano es raro, así que algunas de estas dudas quedarán para siempre sin respuesta pero para otras muchas tenemos ahora la solución. Javier Fernández Panadero acaba de publicar recientemente un divertido libro sobre las paradojas que rodean al ser humano y lo ha titulado “¿Cómo le explico esto a un extraterrestre?



Publicado por la editorial Páginas de espuma, a lo largo de sus 232 páginas, y mediante el dialogo entre un terrícola y un extraterrestre como punto de partida, se abordan 75 preguntas muchas de las cuales probablemente alguna vez nos habremos planteado muchos de nosotros como, por ejemplo:

¿Por qué el numero de teléfono al que hay que llamar si pierdes la Visa está escrito detrás de la tarjeta que se supone que has perdido?

¿Cómo puede ser que compres algo si te lo ofrecen barato pero sospeches si te lo regalan?

¿Por qué el martillo para romper la ventana de la salida de emergencia está protegido tras un cristal?

¿Cómo puede ser que los blancos queramos estar morenos y los negros se blanqueen la piel?

¿Por qué es lógico comer cangrejo pero no tarántula?

y toda una serie de paradojas de la vida real a las que el autor además de dar respuesta, aprovecha para darnos una serie de explicaciones científicas y culturales que nos serán de gran utilidad para poder comprender un poco mas este universo de locos en el que vivimos.

En definitiva, un libro ligero, ameno y muy interesante con el que además de pasar un buen rato aprenderemos algo de ciencia lo que nunca está de más.

Después de leerlo confieso que ahora entiendo, entre otras muchas cosas, la lógica de que el número de teléfono para avisar de la pérdida de la tarjeta de crédito esté escrito en la propia tarjeta de crédito.

Y para terminar, la banda sonora perfecta para acompañar la lectura de este libro:

miércoles, 30 de junio de 2010

El orfanato


Otra de mis aficiones es visitar lugares abandonados que tengan una historia detrás.
Como por ejemplo este orfanato o casa de beneficencia que fue abandonado a finales de los años 70.

Desde entonces sus aulas vacías, su salón de actos oscuro y abandonado y sus ventanas rotas por las que, de cuando en cuando, pasan ráfagas de aire que hacen que alguna que otra puerta se cierre de golpe, esperan la llegada de algún visitante ocasional dispuesto a dejarse sumergir por esa atmósfera mágica e inquietante que nos transporta a tiempos pasados.

Justo cuando habíamos entrado en el edificio en el que antiguamente vivían los maestros la cámara dejó de funcionar, aunque no fue por ningún motivo paranormal, simplemente, por falta de previsión, se acabó la batería. Sin embargo, pudimos hacer algunas fotos antes de que esto ocurriera.

Espero poder volver algún día y esta vez poder fotografiar todos los rincones de este lugar lleno de historia.


Preparados para entrar en las aulas del antiguo orfanato.


La pizarra y sus inscripciones ¿Qué entenderán al leerlas los arqueólogos del siglo XXI?


Por culpa de muestras de vandalismo como esta, nunca se deben revelar las ubicaciones de los lugares abandonados.


Interior de una de las dependencias cubierto completamente por la vegetación.


Lavabos completamente destrozados.



El orfanato también ha recibido la visita de graffiteros y artistas en ciernes que dejaron estos siniestros, pero a la vez interesantes, dibujos en sus paredes.



El orfanato también contaba con una piscina para los momentos de ocio de quienes vivieron en este lugar.


Un muñeco que nos encontramos colgado de una pared y que parece mirarnos divertido.


A medida que avanzábamos, la vegetación cubría cada vez más los edificios.


Si este pupitre pudiera hablar ¡Cuántas cosas nos contaría!


El edificio donde vivían los profesores disponía incluso de mueble bar, aunque probablemente este accesorio fuera traído por alguno de los ocupas que habitaron el edificio en los años posteriores a su abandono.

domingo, 20 de junio de 2010

El país de nunca jamás en el Baix Camp


Muchas veces tenemos casi a la vuelta de casa rincones insólitos pero poco conocidos en los que vale la pena perderse una tarde.

Este es el caso del parque Samà, un peculiar parque construido en 1882 por Josep Fontserè, quien también construyó el parque de la Ciudadela en Barcelona, y que se encuentra en la carretera que va de Cambrils a Montbrió.

Este parque fue construido por encargo del Salvador Samà, marques de Marianao alrededor de su señorial mansión, hoy en día deshabitada, y es digno de verse ya que no es un parque al uso.

Además de contar con unos jardines llenos de plantas exóticas que se trajeron de diversas partes del mundo para recrear el ambiente colonial que el marques había vivido en Cuba donde hizo su fortuna, el parque contaba con un zoo privado (hoy ya desaparecido y del que sólo se mantiene la antigua caseta de los loros), una torre mirador desde la que se puede obtener una vista espectacular de la zona, así como del propio parque, un gran lago en el centro del parque con una glorieta a la que se puede acceder cruzando unos espectaculares puentes de madera, grutas artificiales, fuentes con curiosos diseños, una cueva conocida como la cueva del pirata, una cascada que da origen a un río que recorre el parque y una pequeña colección de aves entre las que destacan los pavos reales que se pasean desafiantes por todos los rincones del parque.

La majestuosa torre - mirador es lo primero que se ve al llegar al parque.

La mansión del marques de Marianao vista desde lo alto de la torre.

Aparte del aire decadente que tiene todo el conjunto, lo que más me fascinó fue la posibilidad de pasear por aquel parque lleno de vegetación exótica con una tranquilidad y un silencio como no he visto en ningún otro parque y sin apenas cruzarme con nadie durante mucho tiempo. Era como estar en un lugar mágico en el que se hubiera detenido momentáneamente el tiempo y donde poder olvidarte por completo del ajetreo de la ciudad.

La cascada que provee de agua a todo el lago y que procede de una mina subterránea.

Interior de la gruta que hay bajo la cascada.


Si mientras recorría los silenciosos senderos del parque me hubiera encontrado con alguien con ropas del siglo XIX creo que no me hubiera sorprendido en absoluto.

Fuente de las conchas.

Puente de madera que da acceso a la isla.

Salto de agua.

Puente sobre el canal que recorre el parque.


El hecho de que el parque no se encuentre dentro de ninguna población sino en pleno campo le da ese aire de paz y tranquilidad o quizá coincidió que el día que fui no era masivamente visitado por un autocar de turistas japoneses.


Mirador y glorieta en el estanque central.

Detalle del estanque que preside el parque Samà.

Interior de la cueva del pirata, al fondo parece divisarse una cara, aunque obviamente no es más que un ejemplo de percepción constructiva... aunque no sé yo, el parque tenía un aspecto tan fantasmagórico que solo le faltaba un poco de neblina para acabar de rematar tan esplendido espectáculo visual.


En definitiva que si queréis pasear por un lugar tranquilo y a la vez peculiar sin duda una visita al parque Samà os hará trasladaros con un poco de imaginación a las tierras que en su día imaginó James Matthew Barry.

jueves, 3 de junio de 2010

Cines olvidados

Los cines ejercen una especial fascinación sobre muchos de nosotros ya que entre las cuatro paredes de un modesto cine se han forjado a lo largo de los años miles de sonrisas, de sueños, de ilusiones fugaces, de emociones y miedos contenidos, en función de la película que estaba en cartelera esa semana.

A finales de los años 70 con la proliferación cada vez mayor de televisiones en color en todos los hogares, y posteriormente con la llegada del video y su implantación masiva a mediados de los 80, los cines de Barcelona, y especialmente los cines de barrio con sus maravillosos programas dobles en sesión continua, cada vez lo tenían mas difícil para cuadrar los números a final de mes ya que las salas se iban quedando progresivamente vacías.

Muchos tuvieron que cerrar, algunos prolongaron su agonía hasta la década de 1990 y otros terminaron reconvirtiéndose en multisalas donde la imagen de las butacas vacías era más tolerable al reducirse considerablemente el tamaño de las plateas.

A continuación os mostraré algunos de aquellos cines míticos para mí que el paso del tiempo ha borrado de la faz de la tierra o ha reconvertido para otros usos manteniendo todavía algo de su aspecto exterior.

Es curioso porque mientras recorría Barcelona visitando aquellos lugares que una vez estuvieron repletos de carteles, colorido y enormes colas de gente aguardando pacientemente a entrar para evadirse durante unas horas viendo las dos películas reglamentarias que solían exhibir aquellos cines, pude constatar que algunas de las personas que vivían justo al lado de estos edificios desconocían ahora que años atrás hubiera existido allí algún cine.

Cine Meridiana

Un cine que en el momento en el que abrió sus puertas en 1929 fue uno de los cines más grandes y espectaculares de Barcelona. Tras los cambios que sufrió la Avenida Meridiana en los años 60 el cine empezó a dejar de ser un negocio y finalmente se vio obligado a cerrar en marzo de 1971.

Hoy en día en el lugar donde se encontraba el cine Meridiana se levanta un nuevo edificio con parking privado que pasa completamente desapercibido entre el resto de edificaciones de la zona.


Cine Martinense
Este cine, al igual que el cine Merdiana, ya lo conocí cerrado, calculo que debió cerrar alrededor de 1974, aunque he visto que en algunos sitios indican que cerró en 1984 pero debe tratarse de algún error tipográfico ya que en 1976 ya estaba cerrado.

Recuerdo que estuvo en estado de abandono durante muchísimo tiempo, pasaba por el lado y me quedaba mirando fascinado aquel edificio vacío y sin vida. Tras la persiana metálica, colocada delante de la puerta entreabierta de acceso al local, se podía ver un techo desvencijado y con diversos agujeros, vidrios rotos y los restos polvorientos de lo que había sido aquel cine en el que todavía se encontraban por el suelo del vestíbulo, entre multitud de escombros, octavillas anunciando la última sesión de películas que allí se proyectaron.

Hoy en día casi todas las casas que se encontraban en la acera donde estaba el cine Martinense han sido derribadas y en el lugar donde estaba este cine se levanta un edificio de dos plantas que, a pesar de su relativamente reciente construcción, ya muestra señales de deterioro en sus balcones.


Cine Emporium

El Emporium se inauguró en 1927 y en los años 70 era un cine de programa doble que tenía un aspecto un tanto desvencijado pero a la vez totalmente encantador. Con una estética muy similar a la del cine Texas de Gracia, en el Emporium también se solían proyectar muchas películas de acción o como llamaríamos ahora “palomiteras”.

Tuvo que cerrar en el año 1984, un año en el que muchos otros cines de barrio de Barcelona se vieron obligados a bajar la persiana.


Cine Levante

Este cine, que inició sus proyecciones en 1958, se encontraba en la Verneda y en los años 70 era un cine un poco de alto riesgo. Era un cine de grandes dimensiones, con más de 2.000 localidades y con un aspecto impresionante.

Recuerdo una vez que en plena sesión se encendieron las luces de golpe, se paró la proyección y todos los que nos encontrábamos en la platea pudimos ver como en el gallinero, es decir, en la parte de arriba del cine, se iniciaba una pelea entre dos espectadores, de la que no recuerdo el motivo que la originó, mas espectacular que la que podríamos ver en cualquier película de Chuck Norris.

En 1979 el cine cerró definitivamente ya que cada vez la afluencia de público era menor. Hoy en día el cine Levante se ha reconvertido en un bingo y el barrio donde se encuentra se ha convertido en una deliciosa zona llena de parques y zonas verdes.


Cine Ducal

Situado en una calle tranquila y silenciosa con varias hileras de casas bajas que le dan un encantador aspecto de calle de pueblo, parece increíble que a pocos metros de allí se encuentre la Avenida Meridiana con toda la vorágine de ruidos y velocidad por la que es conocida dicha vía en la que no dejan de pasar coches las 24 horas del día.

El cine Ducal hizo su aparición a mediados de los años 50 y durante varias décadas fue un modélico cine de barrio como tantos otros que había en esa zona. También ante las nuevas propuestas de ocio doméstico que proliferaron en los años 80 se vio obligado a cerrar en 1984 y se reconvirtió en una sala X con tan poco éxito que al año tuvo que cerrar de nuevo sus puertas.

Tras su derribo se ha construido un nuevo edificio que destaca sobre el resto de casas de aspecto rural que hay en esa misma calle.


Cine Versalles

El Versalles se inauguró, al igual que el cine Emporium, en 1927 ya que ambos pertenecían al mismo empresario. En los años 70 era un cine de estreno en el que básicamente se proyectaban películas de Walt Disney, así que no lo frecuenté mucho a pesar de estar situado en un marco arquitectónico de singular belleza (y no, no me refiero a que estaba cerca de la Sagrada Familia, que también, sino a que estaba a pocos metros de la fábrica de cervezas Damm, aunque yo siempre he sido más de Moritz. :-D)

En 1986 cerró definitivamente sus puertas y poco después fue reconvertido en una discoteca lo que hizo que la zona circundante cuando volvías de noche a casa a altas horas de la madrugada fuera algo muy parecido a pasear por el Bronx.

Tras las protestas vecinales la discoteca cerró, se derribó el edificio y se construyo otro nuevo que ahora es una residencia de ancianos.

Sorprende que un lugar que en los años 90 fue famoso por el ruido y las broncas que se montaban en sus alrededores entre los jóvenes que frecuentaban aquella discoteca sea ahora una apacible residencia de ancianos en la que reina la paz y el silencio más profundos.


Cine Rivoli

Situado al otro lado de la Avenida Meridiana, y muy cerca del Ducal, el cine Rivoli que se inauguró en 1969 es el cine en el que mas tardes y noches pasé durante mi adolescencia. Fue uno de los cines que más aguantó la crisis del cierre de salas en los años 80 y pasó de ser un cine de reestreno a ser un cine de estreno, pero ni aun así pudo hacer nada ante la cada vez menor afluencia a su platea que era enorme para ser un cine de barrio.

Recuerdo que asistí a la última sesión que se hizo en este cine en 1995, aunque no por la película que se proyectaba sino por razones nostálgicas. La película en cuestión era Judge Dreed de Sylvester Stallone basada en el personaje de comic del mismo nombre. Al terminar la proyección recuerdo que mi hermano y yo fuimos los últimos en salir de la sala y la última mirada que di a aquel cine que me había proporcionado tantos momentos de evasión y que ahora ya dejaba de existir.

Años después, en un giro absolutamente surrealista, una iglesia Evangélica alquiló el local que luego volvió a quedar vacío. Posteriormente se tapiarían los accesos al local y actualmente el cine Rivoli sigue todavía durmiendo el sueño de los justos tras sus muros tapiados en espera de que en algún momento algún osado empresario decida reconvertirlo en el gran cine que siempre fue.

viernes, 28 de mayo de 2010

¿Y tu cómo piensas?


Siempre me han gustado los rompecabezas y enigmas que plantean algún tipo de acertijo que hay que resolver, ya que, además de suponer un reto y hacernos meditar, también sirven para que desarrollemos diferentes patrones de pensamiento.

Normalmente en la vida real ante un dilema todos utilizamos el pensamiento lineal en el que aplicamos la lógica, la experiencia previa y el razonamiento de forma secuencial (A nos conduce a B por lo tanto la respuesta es C). Por eso también muchas veces no obtenemos los resultados esperados o simplemente no encontramos solución a nuestras dudas.

Sin embargo, existe otro tipo de pensamiento menos utilizado, el llamado pensamiento lateral, que funciona de un modo analógico y no secuencial. Si lo sabemos aplicar bien en nuestro día a día cuando nos encontremos con algún problema al que no le vemos solución, porque solemos pensar siempre utilizando el mismo patrón de pensamiento, quizá podremos resolverlo más fácilmente o soslayarlo de un modo elegante ya que nos enfrentaremos a él de una forma distinta.

No digo que un modo de pensar sea mejor que el otro ya que ambos se complementan perfectamente. Sin duda que para cuestiones digamos más científicas el pensamiento lineal es la mejor forma de abordar una situación ya que 1 + 1 siempre serán 2.

No obstante, para cuestiones más emocionales si aplicamos únicamente este tipo de pensamiento es posible que podamos llegar a ver las cosas más cuesta arriba de lo que están o provoquemos enemistades simplemente porque razonamos de forma errónea y malinterpretamos la intención de quien pensamos que nos ha atacado.

Así que para que dejéis a un lado momentáneamente el pensamiento lineal y practiquéis el pensamiento lateral, en el que lo importante es evaluar las posibilidades, reestructurar las ideas preestablecidas y sobre todo no dar nunca nada por supuesto, aquí os dejo cuatro enigmas, a ver si adivináis la solución.

Las respuestas, en el caso de que nadie las acierte, el próximo lunes. :-)

Regreso a casa

Por cuestiones laborales, un agente comercial viaja frecuentemente al extranjero. Después de su último viaje en el que ha estado dos meses recorriendo Europa regresa finalmente a casa. Al llegar se encuentra a su mujer en la cama con un desconocido. Sin embargo, al verlo se alegra enormemente. ¿Cómo puede ser posible?

Es que van como locos

Una chica se deja el carné de conducir en casa y de camino a la oficina no respeta un stop, hace caso omiso a una señal de dirección prohibida y en una calle de sentido único va en dirección contraria durante varios minutos. Todo esto ante la vista de un guardia urbano que no hace el menor intento de detenerla ¿Por qué?

El deporte rey

En el próximo mundial ¿podría la selección española meter en algún partido dos goles seguidos sin que la selección contraria llegara a tocar el balón?

Llegan las rebajas

Muchos comercios no aplican un redondeo al precio de venta de sus productos sino que prefieren venderlos con precios como 19,99 Euros, 299 Euros, etc.

Todo el mundo cree que se hace simplemente para que así el producto parezca tener un precio menor al que realmente tiene, sin embargo, la verdadera razón por la que se inició esta práctica de poner este tipo de precios en las tiendas no fue esa.

¿Sabéis cuál fue el motivo por el que las tiendas decidieran vender sus productos sin aplicar un redondeo al precio final?

lunes, 10 de mayo de 2010

Surrealismo arquitectónico


Desde siempre me ha gustado perderme por las calles de Barcelona buscando lugares insólitos, curiosos o pintorescos. Es algo genial elegir un día soleado un punto al azar de la ciudad y recorrer sus calles pero no visitando los lugares emblemáticos o más representativos de la zona en cuestión sino simplemente deambulando pausadamente sin saber con que nos vamos a encontrar a la vuelta de la esquina.

Tal vez te puedes topar con una tienda que parece que no ha cambiado en todos sus años de existencia, una fuente con una escultura que encierra una historia desconocida, un café recóndito y silencioso donde resguardarte en un día de lluvia o un parque fantasmal. Todo tiene cabida en esta gran urbe llena de rincones todavía por explorar.

Por eso cuando descubrí “La Barcelona lletja” (La Barcelona fea) un estupendo libro escrito por Lluís Permanyer inmediatamente supe que me esperaban horas de lectura apasionante. Se trata de un libro que, a diferencia de otros muchos que solo muestran la parte bonita de Barcelona, muestra algunos de los desmanes arquitectónicos que se han realizado a lo largo de los años con el beneplácito de las autoridades gubernamentales en la Ciudad Condal .

Edificios que parece que hayan salido de una pesadilla de Wes Craven, chapuzas urbanísticas, lugares que desafían a la racionalidad y al buen gusto y, en definitiva, multitud de sitios que merece la pena visitar para asegurarse de que existen realmente y no son producto de nuestra imaginación.

Un libro muy ameno en el que Lluís Permanyer muestra un gran sentido del humor en los textos que acompañan a las fotografías y gracias al que descubrimos lugares que jamás hubiéramos imaginado que existían en nuestra propia ciudad.

De modo que a partir de ahora pasear por Barcelona además de ser una actividad gratificante también puede ser algo muy divertido.

jueves, 22 de abril de 2010

Silbidos, mentiras y cintas de vídeo


Seguro que a mucha gente cuando oye hablar sobre la película “El puente sobre el río Kwai” le viene a la memoria la famosa marcha del coronel Bogey. Era un tema silbado que alcanzó una gran popularidad en su época y que incluso trascendió al estreno de la película para convertirse en una de las bandas sonoras más interpretadas de todos los tiempos.

Fue quizá uno de los primeros ejemplos de como una canción silbada podía alcanzar el éxito en las listas discográficas, así que unos años después el sello británico Deram, una filial de Decca, decidió retomar esa idea lanzando otro tema silbado que creo que tiene la distinción de ser el disco mas tramposo de la historia, aunque no por ello deja de ser un disco muy atractivo.

En 1967 sorpresivamente apareció en todas las emisoras de radio una canción titulada I was Kaiser’s Bill batman (Yo fui el asistente del Kaiser) interpretada, o mas bien deberíamos decir silbada, por un nuevo valor de la canción “Whistiling” Jack Smith.

En la portada del disco de la edición española lo veíamos en un cómico montaje sacándole brillo a las botas del Kaiser, el tema obtuvo rápidamente una gran popularidad y supero el millón de ventas consiguiendo automáticamente el disco de oro.

¿Pero quien era “Whistiling” Jack Smith?

Para la mayor parte del público era solo un nombre más entre los cientos de artistas que aparecían y desaparecían en el cambiante panorama artístico de los años 60, sin embargo, para los amantes de la música de décadas anteriores ese nombre era una clara referencia humorística a otro cantante que había existido en los años 20 y 30 llamado “Whispering” Jack Smith, con lo cual lo mas probable es que el nombre de “Whistiling” Jack Smith fuera un seudónimo.

Observando la portada del disco surgía otra duda, el chico que se veía en ella limpiando las botas del Kaiser era en realidad Billy Moeller, un cantante que ya había grabado en solitario algún disco para Decca con el nombre de Coby Wells.

¿Pero era realmente Billy Moeller quien grabó “I was Kaiser´s Bill batman?
Pues tampoco fue él sino que quien se cree que realmente grabó esta canción fue el productor discográfico Noel Walker acompañado por los Mike Sammer Singers, aunque otras fuentes atribuyen la autoria a John O´Neill un músico ingles también famoso por sus habilidades vocales.

Así que aquí tenemos un disco publicado con el nombre de un artista inexistente que a su vez está representado en la portada por otro artista que no es el autor de la grabación que en realidad fue interpretada por un tercero. A esto se le llama rizar el rizo.

Dado que el tema fue un éxito, el sello discográfico Deram hizo que Billy Moeller saliera de gira e hiciera actuaciones en televisión para promocionar el disco.

Aquí podemos verlo en el programa de la televisión alemana Beat Club interpretando en playback con mucho desparpajo los silbidos que originalmente grabó Noel Walker.
Sin duda un vídeo que no tiene desperdicio.

miércoles, 7 de abril de 2010

¿Zapatero a tus zapatos?


Una de las mejores virtudes del ser humano es la de saber adaptarse a las circunstancias y ser polivalente. Así tenemos como ejemplo a presentadores de programas de televisión que escriben libros (Andreu Buenafuente, Carlos Sobera), escritores que protagonizan películas (Ana Diosdado, Stephen King) y actores que presentan programas de televisión (Carmen Sevilla, Cayetana Guillen Cuervo), entre otros muchos ejemplos.

También en el mundo del pop ha habido casos curiosos en los que personalidades que no han sido cantantes vocacionales han grabado discos sorprendentes. Aquí os dejos algunos ejemplos:

Charles Dickens – Hey Little girl




Obviamente no se trata del gran escritor inglés que nos dio obras tan conocidas como los papeles del club Pickwick, Oliver Twist o Grandes esperanzas quien grabó este disco sino de David Anthony un fotógrafo inglés especializado en moda quien en 1965 probó fortuna en el mundo de la música utilizando este seudónimo.

Su primer single “That´s the way love goes” para el sello discográfico Pye tuvo cierta repercusión en las listas de éxito aunque el segundo “I stand alone” ya no generó el mismo interés al haber pasado la novedad. Sin embargo, en su cara B incluía una canción fantástica “Hey little girl”. Una canción que a mí, cada vez que la escucho, siempre me da muy buen rollo.


Cassius Clay – Stand by me




El boxeador Cassius Clay también pasó por los estudios de grabación. Aprovechando su popularidad en el cuadrilátero en 1963 grabó el Lp “I am the greatest” y posteriormente este single donde hacía una versión más que aceptable del tema de Ben E. King.

viernes, 26 de marzo de 2010

El camino del rey



Si estáis pensado ir a algún sitio para estas vacaciones de Semana Santa que sea insólito y emocionante os recomiendo que visitéis “El camino del rey”. Eso sí, sólo desde lejos.

Se trata de un paso estrecho construido a principios del siglo pasado en una pared rocosa del desfiladero de los Gaitanes cerca de Alora en Málaga que originalmente unía el salto de agua del Gaitanejo con el salto de agua del Chorro. Cuando en 1921 se terminó la presa del Conde del Guadalhorce, el rey Alfonso XIII cruzó este camino para poder inaugurar la obra y a partir de entonces de forma popular se le llamó “El camino del rey" o "El caminito del rey”, nombre que se ha mantenido hasta nuestros días.

Con el paso del tiempo y la falta de mantenimiento la estructura se fue deteriorando hasta que en 1992 la Junta de Andalucía decidió cerrarlo dado el riesgo que suponía caminar por este paso. Sin embargo, esto no impidió que los amantes de la aventura siguieran recorriendo este camino que se convirtió en una especie de reto personal para muchos de ellos. Tras sendos accidentes mortales a finales de la década de 1990 y principios del 2000, y para disuadir definitivamente a quien tuviera intención de atravesar el desfiladero utilizando “El camino del rey”, se demolió el tramo de acceso inicial.

Pero aun así, el lugar sigue ejerciendo su magnética atracción y los escaladores siguen ingeniándoselas hoy en día para continuar haciendo este peligroso recorrido.

Durante el recorrido que tiene unos 3 km el intrépido excursionista debe caminar por un sendero de apenas 1 metro de anchura, de ahí el diminutivo por el que también es conocido este camino, desde el que podrá ver paisajes incomparables mientras bordea un abismo de 400 metros de altura.

En el video que os pongo a continuación, uno de estos audaces visitantes filmó su recorrido por el paso de principio a fin de tal modo que os parecerá que vosotros mismos estáis atravesando “El camino del rey”. Echadle un vistazo porque es francamente espectacular y seguro que en más de una ocasión os quedareis sin aliento.